03-06-2008
La Audiencia Provincial de Pontevedra juzgará los próximos días 11 y 13 de junio a Felisa Bienzobas, y José Antonio Cabada, el matrimonio de Ponteareas (Pontevedra) acusado de la muerte por desnutrición de su hijo Aaron, de dos años de edad, y de la grave situación física en la que se encontraba su otra hija, Rebeca, de tres años, que presentaba un cuadro similar al de su hermano.
Los hechos se remontan al 24 de septiembre de 2006 cuando la madre de los niños, después de comprobar que Aaron, que dormía con ella, no respiraba, acudió a un centro sanitario de Ponteareas, en donde los facultativos comprobaron que el menor había fallecido como consecuencia de haber sufrido una parada cardiorrespiratoria.
La mujer llevaba con ella a su otra hija, Rebeca, de 3 años que, posteriormente, quedó ingresada en el Hospital Nicolás Peña de Vigo por presentar una malnutrición o inanición similar a la de su hermano, y presentar según los informes médicos una notable falta de alimentación e higiene y cierto retraso intelectual como consecuencia de su precaria situación física.
A raíz de las investigaciones policiales, se averiguó que esta situación de desnutrición derivaba del abandono del hogar familiar de José Antonio Cabada desde finales de 2005, que según Fiscalía ?se ausentaba a menudo durante días y noches, puesto que comía en casa de sus padres y dormía en casa de un amigo, llevando cada vez menos comida y dinero para su esposa e hijos?.
La situación se agravó aún más a principios de septiembre de 2006, tres semanas antes de la muerte de Aarón, al irse José Antonio a trabajar a la localidad ourensana de Xinzo de Limia, despreocupándose de su familia desde entonces, ?a pesar de que su mujer le había advertido que no le daría de comer a sus hijos?, hasta que le informaron de la muerte del menor.
Según el escrito de acusación, Felisa dejó de alimentar a sus hijos cuando se marchó su marido, ?no dándoles comida ni agua con pleno conocimiento de que les causaría la muerte, negándose a pedir ayuda a sus familiares, ocultando a los vecinos la presencia de los niños y saliendo sola a la calle por las noches para buscar comida en los cubos de basura, alimentos que consumía ella para sí?.
El juez ordenó también el ingreso de la madre en un centro hospitalario vigués para someterla a un estudio psiquiátrico, que determinó que sufría un retraso mental leve y diferentes trastornos de adaptación, ansiedad y depresión, pero confirmaba que desnutría a sus hijos mientras ella comía lo suficiente, porque los médicos no sufría ningún problema alimenticio, por lo que ingresó en la prisión de A Lama el 25 de octubre de 2006, un mes después de su marido.
En concreto, Fiscalía solicita para ambos 23 años de cárcel para cada uno por sendos delitos de homicio por la muerte de su hijo menor, y de homicidio en grado de tentativa por la situación de desnutrición que presentaba la hija mayor, a la que deberán indemnizar con 68.000 euros por la muerte de su hermano y las lesiones físicas y psicológicas causadas.
El suceso causó en su momento un gran revuelo social en Galicia al no entender como la madre no había pedido ayuda a los servicios sociales o como los vecinos no se habían dado cuenta de la grave situación en la que se encontraban los niños, y motivó la intervención de la Xunta de Galicia, que se hizo cargo de la custodia de Rebeca hasta que los tíos maternos que la menor tenía en Navarra se hicieron cargo de ella.
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