Los minoristas de A Coruña pudieron comprar pescado este viernes en el Puerto, pero no en la lonja, sino en las antiguas instalaciones de O Muro. Armadores de bajura se encontraron con la lonja cerrada cuando llegaron a Puerto, lo que los obligó a improvisar nuevos espacios de venta. Aunque se buscaron la vida para vender y librarse del bloqueo de los armadores que mantienen la huelga, estudian denunciar a la lonja herculina por haber cerrado de ?forma ilegal?. El patrón mayor de la cofradía, Luis Dopico, recuerda que las ?puertas de las lonjas tienen que estar siempre abiertas?. Pese a la maniobra de la bajura de vender en la antigua lonja, las transacciones no se repetirán en los próximos días. Temen represalias. ?Por las presiones de minoristas y pescadores decidimos abrir de nuevo el miércoles?, explica el presidente de la Asociación de Armadores Coruñeses de Pesca de Bajura (Arcopeba), Manuel Iglesias. La decisión era temporal, según añade, para permitir a la flota del cerco descargar la sardina capturada estos días ante la proximidad de la festividad de San Juan. No obstante, la lonja coruñesa volvió a quedar paralizada, una situación que, como sostiene Iglesias, la mayoría de los armadores decidieron mantener hasta el martes, día en que volverán a reunirse para valorar las medidas del Consejo de Ministros de Pesca de la Unión Europea que se celebra el lunes en Luxemburgo. El responsable de la organización de productores PescaGalicia- O Barco, Torcuato Teixeira, confirma esta decisión, que sus asociados apoyan. ?Dado que a altura e o arrastre de litoral está parado é lóxico que os exportadores, minoristas e traballadores tamén?, defiende. Sobre la suspensión del amarre adoptada por la mayoría de las cofradías gallegas, a excepción de las de A Mariña lucense ?donde sí han salido a faenar algunos percebeiros, pero no se abordará la vuelta a la actividad hasta el lunes-, Teixeira recuerda que mariscadoras y pescadores pueden vender su género en Sada o Lorbé, dos localidades cercanas a la capital provincial. ?Si no hay lonja que se vayan a otros puertos?, afirma Iglesias, tras advertir que el sector pesquero ?nunca conseguirá nada? por estar integrado por ?pequeñas flotas sectoriales? entre las que siempre hay alguna ?que acaba rompiendo el paro?. Y sostiene que si no se trata de la sardina, será la costera del bonito o el pulpo, como en su día sería la anchoa. Los minoristas y profesionales de la bajura pretendían volver a realizar sus transacciones en las salas de O Muro, aunque finalmente han decidido suspender su actividad por temor a que se produzcan ?maiores conflitos? e ?represalias?. Así lo aseguran diversos representantes de la organización de productores Asoar-Armega, que aglutina a 400 armadores de bajura que operan en 28 puertos gallegos. Pese a evitar generar mayores polémicas, reconocen que se han evidenciado ?graves problemas entre compañeiros?, sobre todo entre los minoristas que dependen de la venta fresca de la flota de artes menores y que se quedaron sin género durante las cinco jornadas de cierre de la lonja herculina. ?Os maioristas non teñen problema porque a frota do Gran Sol está amarrada?, explican. El máximo responsable de Arcopeba augura que se producirán ajustes de cuentas en su propia organización una vez se resuelva esta crisis, en referencia a los armadores que no respetaron el amarre acordado en asamblea y mantuvieron su actividad. ?De los 34 barcos que somos seguro que quedarán la mitad, o dimito yo?, anuncia. Antes que el encarecimiento del gasóleo, cita la caída de precios en primera venta como problema fundamental del conjunto de flotas.