Dos empresas de capital íntegramente gallego, la energética Engasa y la constructora Grupo Puentes, irán de la mano en el concurso eólico puesto en marcha por la Consellería de Innovación. Las dos compañías han creado una nueva sociedad (Puentes Engasa) y solicitan 500 megavatios (MW) de potencia eólica. A cambio, ambas compañías han elaborado un "potente" plan industrial que incluye la creación de 260 puestos de trabajo. Según explicaron a AGN fuentes conocedoras de la operación, la propuesta de Puentes Engasa -participada por las dos empresas al 50%- prevé la puesta en marcha de una línea de producción de torres eólicas de hormigón, así como la creación de 12 plantas de biogás en diferentes comarcas de la geografía gallega. La inversión necesaria, en un principio, superará los 30,5 millones de euros. Para llevar a cabo la producción de torres eólicos de hormigón, el plan industrial prevé ejecutar una ampliación de las factorías que Grupo Puentes ya posee en Outeiro de Rei (Lugo) y en O Carballiño (Ourense). Y es que el hormigón -aseguran estas fuentes- se convertirá en "unha alternativa clara" a las actuales estructuras metálicas, especialmente en aquellos generadores que superan los 80 metros de altura. Pero la segunda apuesta incluida en el plan industrial es todavía "máis novidosa", puesto que se trataría de una experiencia inexistente en España. Puentes Engasa planea construir 12 plantas de biogás en Galicia, capaces de producir electricidad y abonos a partir de maíz y de residuos animales, como el purín que producen vacas, cerdos o gallinas. Cada una de las plantas previstas tendría una potencia cercana a los 500 kilovatios, y más allá de su repercusión en el mercado energético, permitirían también "pór en valor moitas terras abandonadas" del rural gallego. Las dos empresas incluso apuestan por llegar a acuerdos con los propietarios de las tierras, ya que cada planta de biogás requeriría una superficie de cultivo cercana a las 90 hectáreas para satisfacer su demanda de cultivos. Otra de las novedades de esta iniciativa -que ya cuenta con un importante impulso en Alemania, país pionero en esta tecnología- se centra en la ubicación de las plantas de biogás. El plan industrial de Puentes Engasa las localiza en cada una de las comarcas en donde se instalarías los 12 parques eólicos que la nueva sociedad aspira a conseguir en el concurso eólico, y que suman una potencia de 500 megavatios. Fuentes vinculadas a esta alianza estratégica aseguran ser "optimistas" de cara a la resolución del concurso, que pondrá en el mercado un total de 2.325 megavatios. "Somos dúas empresas cen por cen galegas, cunha traxectoria seria", explican. Y hacen especial hincapié en la importante creación de "emprego intensivo" prevista, un total de 257 puestos de trabajo, de los que 33 se corresponden con tareas vinculadas directamente a la I+D+i. Engasa La alianza estratégica entre Engasa y Grupo Puentes responde al perfil de colaboración entre una compañía energética y otra vinculada directamente al sector de la construcción. De hecho, la presencia de constructoras interesadas en penetrar en el mercado eólico ha sido constante desde la apertura del concurso eólico de la Consellería de Innovación, que cerró el plazo de presentación de proyectos esta misma semana. Así, Engasa (Energía de Galicia, S.A) fue la primera compañía en instalar un molino de viento con fines comerciales en la comunidad gallega. El experimento se produjo hace 25 años en Santa Comba (A Coruña), y aunque resultó un fracaso, abrió las puertas al desarrollo de este sector en Galicia. En la actualidad, Engasa suma un capital social que supera los 7 millones de euros, está presente en 35 municipios gallegos y alcanza los 20,43 megavatios hidráulicos y 90 megavatios eólicos a través de Engasa Eólica. Además, la empresa cuenta con una participación de la Xunta en su accionariado, a través del Inega. Por su parte, Grupo Puentes nació en 1977 y tuvo entre sus primeros cometidos la construcción de diversos puentes y viaductos en la Autopista del Atlántico (AP-9). Posteriormente, esta compañía con sede en Sigüeiro ha optado por diversificar su actividad hacia otras labores relacionadas con el sector, como el negocio inmobiliario, las concesiones o la prefabricación de hormigón, una línea que pretende potenciar con este plan industrial. Tras convertirse en líder europeo en la fabricación de viaductos, la compañía con sede en Oroso (A Coruña) rozó el pasado año una facturación anual de 250 millones de euros. El 80 por ciento de su capital social está en manos de la familia Otero Vieitez, y proporciona empleo directo a cerca de 700 personas.