Mariano Rajoy ha arrasado en Valencia. Y lo de arrasar nunca mejor dicho por que no ha dejado títere con cabeza. Como hiciera en su día aquí en Galicia, don Mariano, con paciencia pero sin descanso, va apartando a los que le molestan sin que apenas se note. Eso sí, con toda educación pero sin conmiseración. Ahora solo le quedan Pedro J y Federico. El día menos pensado veremos a Losantos fuera de la COPE y a Ramírez pidiendo árnica mientras Rajoy se fuma un puro. Al tiempo.