La fiebre eólica ha llegado también a la Xunta. Todos quieren sacar tajada y el gobierno gallego también. Por eso prepara un canon que grave la explotación de los parques. Esperemos que parte de ese canon se vaya a los ayuntamientos y vecinos afectados, es decir, a los que ponen los terrenos y soportan el impacto de los aerogeneradores.