Internacional
01-09-2008
Los líderes de la Unión Europea están reunidos en una sesión extraordinaria para intentar dar una respuesta contundente a las acciones de Rusia en Georgia, pero Moscú advirtió que respondería a cualquier amenaza a sus intereses en su territorio o el extranjero.
La reunión de Bruselas se produce tras semanas de debate entre los países miembros de la UE respecto a hasta dónde llegar al castigar a Rusia por su campaña militar en Georgia y su posterior reconocimiento de las regiones de Osetia del Sur y Abjasia como países independientes.
"Creo que si hay buena voluntad de todo el mundo, hay muchas cosas que se pueden hacer y se deben hacer, en cualquier caso este reconocimiento es un reconocimiento que no vamos a apoyar, muy al contrario, que vamos a condenar", dijo el responsable de Política Exterior de la UE, Javier Solana, a RNE.
A raíz del conflicto, existen desacuerdos sobre los lazos de Moscú con el bloque de 27 países. Mientras Alemania y Francia insisten en que no debería haber pasos para aislar a Rusia, Reino Unido y muchos países ex soviéticos argumentan que debe asumir algunas consecuencias.
El conflicto es complicado por la dependencia de la UE de Moscú por su petróleo y gas, y la lucha por desarrollar otras fuentes como el oleoducto Nabucco, que se espera que traiga gas azerí a Europa a través de Georgia y Turquía. También complica el deseo de Occidente de retener la cooperación rusa en asuntos diplomáticos difíciles, como el programa nuclear iraní.
"Obviamente, las expectativas difieren considerablemente", dijo el ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, tras una ronda de llamadas telefónicas entre las capitales de la UE.
Rusia envió sus tropas a territorio georgiano después de que el Ejército de Georgia intentara retomar el control de Osetia del Sur, que como Abjasia es una región respaldada por Moscú que rechaza el poder de Tiflis.
Moscú ha retirado la mayoría de sus tropas, en línea con un acuerdo de alto el fuego, pero ha mantenido soldados y equipos en "zonas de seguridad", que incluyen territorio georgiano no disputado en torno a Osetia del Sur y Abjasia.
Los gobiernos occidentales han demandado que Moscú retire sus tropas a posiciones previas al conflicto. El Kremlin dice que los soldados son del contingente de paz para proteger las regiones separatistas de nuevas agresiones georgianas.
El presidente ruso, Dmitry Medvedev, dijo que su país no quiere la confrontación o aislamiento, pero defenderá sus intereses cuando éstos se vean amenazados. "La prioridad absoluta para nosotros es la defensa de la vida y la dignidad de nuestros ciudadanos, no importa dónde vivan", dijo Medvedev a la televisión rusa el domingo.
"También defenderemos los intereses de nuestros empresarios en el extranjero. Y todo el mundo debería entender de que si alguien lanza una salida agresiva, recibirán una respuesta", añadió.
www.galiciadiario.com no se hará responsable de los comentarios de los lectores. Nuestro editor los revisará para evitar insultos u opiniones ofensivas. Gracias