El Confidencial
radiolider Buscador de noticias buscar en google
José Manuel López García
Ernesto González Valdés
Internacional

La supuesta formación de un gobierno de unidad en Zimbabue despierta suspicacias

12-09-2008

El anuncio de un acuerdo para la formación de un gobierno de unidad en Zimbabue entre el presidente, Robert Mugabe, en el poder desde 1980, y el líder opositor Morgan Tsvangirai, fue recibido con prudencia este viernes, tras varios intentos fallidos. Después de semanas de negociaciones -que la intransigencia de sus protagonistas pusieron al borde del fracaso-, el presidente sudafricano, Thabo Mbeki, mediador en la crisis zimbabuense por cuenta del África Austral, anunció el jueves "un acuerdo sobre todos los puntos en discusión". Los detalles de ese acuerdo se anunciarán el lunes, en una ceremonia oficial de firma del mismo a la que asistirán numerosos dirigentes africanos. "Es un resultado positivo que puede hacer salir potencialmente a Zimbabue de una crisis endémica", declaró a la AFP Eldred Masunungure, experto en Ciencias Políticas de la universidad de Zimbabue. "Es el resultado de dos meses de minucioso trabajo y tengo que decir que estoy feliz. Pero el auténtico trabajo acaba de empezar", dijo Patrick Chinamasa, principal negociador de la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF), el partido de Mugabe, al diario estatal The Herald. La Unión Europea (UE) expresó un prudente optimismo por el acuerdo anunciado que la Comisión Europea tachó de "paso importante" mientras la Presidencia francesa de turno del bloque se limitó a saludarlo. Gran Bretaña, ex potencia colonial de Zimbabue, también reaccionó con prudencia. Un comunicado publicado este viernes por el ministro británico de Relaciones Exteriores, David Miliband, destacó que "el pueblo zimbabuense se merece un acuerdo democrático que lleve al país reformas, estabilidad y mejora económica". Sin embargo, la organización Amnistía Internacional (AI) advirtió desde Londres que el acuerdo no debe impedir que sean juzgados los responsables de violaciones de los derechos humanos en el país africano. La prudencia fue también la nota general entre los habitantes de Harare, que sólo confiarán en que el acuerdo es un avance real cuando vean de nuevo llenas las tiendas, ahora desprovistas incluso de los artículos de primera necesidad. "Estoy contento de que haya habido un acuerdo pero es demasiado pronto para festejar", resumió Billy Moyo, un desempleado de 32 años que sobrevive vendiendo en el mercado negro jabón, aceite para cocinas y maíz comprados en Sudáfrica. "Esperamos que el acuerdo se mantenga hasta la firma del lunes. Lo que me preocupa es que el presidente Mugabe no ha dicho nada hasta ahora y espero que no cambie de opinión antes del lunes", declaró Mary Murwira, secretaria de una organización defensora de los derechos de la mujer. El diario sudafricano The Times coincidió con el escepticismo popular al señalar que "Tsvangirai debió conceder algo" para que Mugabe haya aceptado un acuerdo. Según el periódico The Star, Mugabe sería el jefe del Estado y Tsvangirai el primer ministro. De los 31 ministerios, 15 se atribuirían al MDC, que arrebató al partido de Mugabe la mayoría en el Parlamento en las legislativas del 29 de marzo, fecha en la que Zimbabue se hundió en una prolongada y violenta crisis. The Star señaló, citando a fuentes oficiales, que la situación se desbloqueó gracias a un acuerdo sobre un doble control del poder ejecutivo. "Mugabe seguirá presidiendo el gobierno mientras que Tsvangirai se convertirá en el presidente de un nuevo consejo de ministros del que Mugabe quedará excluido. Este acuerdo fue propuesto por Mbeki para salir de la parálisis sobre el control del gobierno", afirmó. Sin embargo, para el nuevo presidente del Parlamento, Lovemore Madhuku, del MDC, "el acuerdo es más una capitulación del MDC que del ZANU-PF porque Mugabe mantiene la mayor parte de sus poderes mientras que Tsvangirai tendrá una autoridad superficial".





www.galiciadiario.com no se hará responsable de los comentarios de los lectores. Nuestro editor los revisará para evitar insultos u opiniones ofensivas. Gracias