Nacional
Varios testigos aseguran que el hombre tiró a su hija y después se suicidó
15-09-2008
Los Mossos d'Esquadra investigan la muerte de un hombre de 46 años y de su hija, de seis años, cuyos cadáveres aparecieron el domingo al mediodía en el fondo de un precipicio situado en el Santuari del Far, cercano al pantano de Susqueda (Girona).
Algunos testigos que se encontraban en el santuario han afirmado que el padre habría arrojado a su hija por el precipicio y que posteriormente se habría tirado él. Entre los testigos figuraban un grupo de motoristas, que fueron los que alertaron a los responsable del Santuario de lo que acababan de ver y que también avisaron a los Mossos d'Esquadra y a los Bomberos de la Generalitat.
Al parecer, según recuerda un empleado del Santuario, el hombre, de 46 años, y su hija, de 6, estuvieron tomando algo en el bar-restaurante adosado al establecimiento. Posteriormente, habrían salido al espacio abierto que lleva al mirador, un precipicio de más de 1.000 metros que ofrece una espectacular vista de toda la comarca y del Pantano de Susqueda y que acostumbra a estar lleno de gente los fines de semana, y habría lanzado a la niña y posteriormente se habría tirado él.
Al tener conocimiento del hecho se desplazaron hasta el lugar tres dotaciones de los bomberos con el Grupo de Actuaciones Especiales (GRAE) y un helicóptero, y también se activó el Grupo de Intervención de Montaña de los Mossos.
Debido a que se trata de una zona de difícil acceso, el equipo de rescate no llegó hasta donde estaban los cuerpos sin vida de padre e hija hasta casi las 15.00 horas.
El juez de guardia de Santa Coma de Farners ordenó el levantamiento de los cadáveres y ha decretado el secreto del sumario.
Los Mossos, que tomaron declaración a los numerosos testigos, están investigando en qué circunstancias tuvieron lugar los hechos y si se trata de un accidente o de un homicidio de la pequeña y posterior suicidio del progenitor, que se encontraba solo con la niña, ya que la madre no estaba con ellos.
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