La bolsa española logró la mayor subida desde enero de 1991, el 8,71 por ciento, por la euforia desatada por las medidas intervencionistas aprobadas por el Gobierno y los reguladores estadounidenses para estabilizar los mercados financieros. De esta manera, el principal indicador del mercado nacional, el Ibex-35, en el que todas las empresas subieron, ganó 926,30 puntos, el 8,71 por ciento, la mayor subida desde que Estados Unidos invadió Kuwait el 17 de enero de 1991, y concluyó la jornada en 11.557,90 puntos. Poco antes del cierre, en Europa, con el euro en 1,44 dólares, Londres ganaba cerca del 9,5 por ciento; Milán y París, algo menos del 9 por ciento, el índice Euro Stoxx 50 algo más del 8 por ciento y Fráncfort, el 5,5 por ciento. Wall Street subía más del 3 por ciento. El mercado celebró con euforia las medidas decididas en Estados Unidos: la creación de una agencia que comprará activos financieros ilíquidos basados en las hipotecas basura, los 50.000 millones de dólares en ayudas a los fondos de inversión monetarios y la prohibición de ejecutar ventas al descubierto -"short shelling"-.