Andan todos los próceres del negocio patrio con la mosca detrás de la oreja después de que sorprendieran a César Alierta y Francisco González cenando en compañía de Manuel Pizarro. El hecho de que eligieran un restaurante discreto y que cada uno saliera y entrara por su lado mosquea aún más si cabe. Se especula con una gran compra. ¿En el sector energético quizás?