El presidente israelí, Simón Peres, ha encargado a la ministra de Exteriores, Tzipi Livni, la formación de un nuevo Gobierno en Israel, a raíz de la dimisión ayer de Ehud Olmert como jefe del Ejecutivo, según informó una portavoz de la Presidencia. Livni ha aceptado el encargo. La jefa de la diplomacia israelí, vencedora de las elecciones primarias de su partido el pasado miércoles, tendrá tres días para responder al encargo y, tras esta formalidad, seis semanas para tratar de formar una coalición de gobierno. En principio, Livni pretende mantener la actual coalición gubernamental, que suma 64 de los 120 escaños del Parlamento israelí: 29 del Kadima, 19 laboristas, 12 del partido ultra-ortodoxo sefardí Shas y cuatro del Partido de los Jubilados. Pero si no logra constituir un nuevo Ejecutivo en el plazo previsto, Peres puede encargar a otra persona que forme Gobierno o convocar elecciones anticipadas, posiblemente para marzo de 2009. En cualquiera de los dos casos, Olmert seguirá como primer ministro en funciones hasta que un nuevo Ejecutivo vea la luz. Livni, por su parte, mantiene en los últimos días encuentros con los líderes de varios partidos, entre ellos el Laborista, segunda formación de peso del actual Gobierno. A su dirigente, el ex primer ministro y actual titular de Defensa, Ehud Barak, Livni prometió que en caso de aceptar formar parte de la nueva coalición tendrá una "plena asociación", según refiere el diario "Haaretz". De momento, el partido Likud rechaza integrar el nuevo gobierno, con la esperanza de que el adelanto de elecciones den por victorioso a su líder, Benjamín Netanyahu, mientras que el religioso sefardí Shas, condiciona el formar parte del Ejecutivo a recuperar las prebendas para las familias numerosas.