El Confidencial
radiolider Buscador de noticias buscar en google
José Manuel López García
Ernesto González Valdés
Sociedad

Alberto de Mónaco podría anunciar en breve su compromiso matrimonial

25-09-2008

La prensa francesa, y por contagio la del resto de Europa, se ha hecho eco del inminente anuncio de compromiso matrimonial entre Alberto de Mónaco y su novia, la nadadora sudafricana Charlene Wittstock. De confirmarse, significaría el fin de la soltería para el príncipe europeo más reacio a pasar por el altar, y es que Alberto de Mónaco suma ya 50 primaveras, por 30 de su bella novia. No es la primera ocasión que salta a los rotativos este rumor, desde que la pareja hiciera pública su relación durante los Juegos Olímpicos de Invierno de 2006, pero esta vez ha cobrado más fuerza porque no ha ido seguido de los siempre inmediatos desmentidos de la Casa Real monagesca. De momento, silencio. El enlace podría tener lugar en la primavera de 2009, y se celebraría en la Catedral de Mónaco, el mismo escenario donde se casaron los padres de Alberto II, la actriz Grace y Rainiero, y donde ahora reposan sus restos. Charlene Wittstock es alta, elegante, rubia y de rasgos suaves y refinados, casi una calcamonía de la desaparecida princesa Grace. Al parecer, Alberto ha encontrado en esta mujer el reflejo de su adorada madre, y parece dispuesto a llevarla al altar, después de una más que azarosa vida sentimental, que incluía sospechas de homosexualidad. El regente monagesco aportará dos hijos al matrimonio. Alberto sobresaltaba al Principado en 2005, cuando una azafata togolesa aseguraba en la prensa que su hijo Alexandre era descendiente del hermano de Estefanía y Carolina, acusación que confirmarían las pruebas de ADN y que obligó al príncipe a reconocer a su hasta entonces hijo ilegítimo, que ahora contará con unos 6 años. Pero los sustos no pararon ahí, y parecía que a Alberto de Mónaco le empezaban a salir los hijos por todos los rincones. Poco después de salir Alexandre a la luz pública, la Casa Real monegasca anunciaba que su máximo representante no tenía un hijo, sino dos. Se trataba de Jazmín Grace, una adolescente que reside en Estados Unidos con su madre, y que ahora tiene 16 años. De cualquier modo, Rainiero de Mónaco, conocedor de la cambiante y desenfrenada vida sentimental de su hijo, sabedor de lo que algún día podría pasar (y pasó) legisló para que sólo pudieran acceder al trono los hijos legítimos nacidos dentro del matrimonio.





www.galiciadiario.com no se hará responsable de los comentarios de los lectores. Nuestro editor los revisará para evitar insultos u opiniones ofensivas. Gracias