El Gobierno español aprobó el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2009 que, según el vicepresidente económico Pedro Solbes, serán "los más austeros" para afrontar "posiblemente, la situación más complicada de las últimas décadas". La crisis económica "nos afecta a todos" y por eso "todos tenemos que ser rigurosos en el gasto y asumir nuestras responsabilidades", dijo el también ministro de Economía y Hacienda en rueda de prensa posterior a la reunión del Gabinete ministerial en la que se aprobaron las cuentas del Estado para el próximo año. Solbes incidió en que, a la hora de elaborar estos presupuestos y decidir las partidas de gasto, el Gobierno hizo un "ejercicio de responsabilidad" para adecuar esas partidas a la actual situación económica. De esta forma, reconoció, "habrá proyectos que no podrán hacerse u objetivos que tardarán en cumplirse". En términos generales y de acuerdo con el borrador presupuestario, que ahora deberá ser aprobado por el parlamento, el Estado español cerrará sus cuentas el año del viene con un déficit de 17.100 millones de euros (unos 25.000 millones de dólares), lo que representa el 1,5 por ciento del PIB. Solbes precisó posteriormente que las cuentas del conjunto de las Administraciones Públicas podrían cerrar con un saldo negativo en el entorno del 2 por ciento, tanto este año como el que viene, aunque añadió que espera que al final esa cifra sea menor. Para 2009, el Gobierno aprobó un aumento del gasto público del 3,3 por ciento, incluida la partida adicional para prestaciones por desempleo, lo que se eleva a 157.604 millones de euros (231.000 millones de dólares). Según Solbes, el Ejecutivo calcula que la economía crecerá "en el entorno del cero por ciento, menos 0,1 o más 0,1" en los dos próximos trimestres, lo que sigue siendo "perfectamente compatible" con la previsión de un crecimiento del 1,6 por ciento para el conjunto de este año. El déficit en las cuentas del Estado del año que viene se deberá a que la crisis económica hará que los ingresos del Estado se reduzcan sensiblemente, unos 24.500 millones de euros (35.900 millones de dólares) menos que lo inicialmente estimado. Solbes recordó que a esta caída de recaudación hay que sumar el esfuerzo que el Gobierno hizo con las medidas adoptadas ante la crisis, como las rebajas fiscales y las partidas para ayudar a mejorar la liquidez que han supuesto, "ni más ni menos", que 21.000 millones de euros (30.000 millones de dólares) que el Estado deja de ingresar. En la misma conferencia de prensa, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, destacó el "marcado carácter solidario" de los presupuestos, con más inversiones para dinamizar la economía, como las destinadas a infraestructuras e I+D+I, pero "sin perder conquistas y derechos sociales". Desde la oposición, el portavoz económico conservador Partido Popular (PP) en la Cámara Baja, Cristóbal Montoro, dijo que los presupuestos presentados son los del "regreso del déficit" y van a agravar la crisis de financiación que ya vive España porque no reflejan "austeridad suficiente". En su opinión, el Ejecutivo gasta "demasiado" y está "resignado" ante la crisis, lo que desembocará en un aumento del paro y del agravamiento de la situación actual.