El presidente francés, Nicolás Sarkozy, se ha olvidado de Zapatero. Sarkozy ha anunciado la convocatoria de una cumbre en París para afrontar la crisis económica a la que España no está invitada. Al encuentro están invitados los países europeos del G-8 -Francia, Alemania, Reino Unido e Italia-, el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, el del Banco Central Europeo (BCE) y el del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker. El objetivo es preparar una estrategia europea de cara a la cumbre internacional que quiere promover el presidente francés con el objetivo de "refundar un nuevo sistema financiero internacional". Sarkozy se reúne hoy con el primer ministro, François Fillon; la ministra de Economía, Christine Lagarde, y el gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer, en otro encuentro de crisis a la que están convocados los dirigentes de los bancos y las aseguradoras de Francia para analizar la situación e intentar transmitir un mensaje de tranquilidad sobre el sistema financiero del país ante la inquietud de los mercados. Noyer insistió en que "el sistema financiero francés es uno de los más seguros del mundo", y por eso "hay que tener una confianza total" y "no hay ninguna razón en absoluto para tener miedo".