El ministro de Economía tiene ojo clínico, pero invertido. Y me explico. Hace algo más de un año decidió vender las reservas de oro porque, aseguraba, ya no es un valor refugio. Pues bien, desde que don Pedro Solbes vendió el preciado metal su precio se ha incrementado un 60%. Vamos, que hicimos los españoles un pan como unas tortas. Ya digo, el ojo clínico del ministro que tampoco vio la crisis. Y es que el oro está siendo el auténtico valor refugio para los acaudalados del orbe que están pagando por onza hasta 25 euros por encima del precio de cotización. Como Zapatero no jubile a Solbes, don Pedro acabará por jubilarnos a todos, pero sin pensión.