Algunos de ustedes estarán pensando que se me ha ido la olla. Mezclar una constructora con la fusión de las cajas, que despropósito, se dirán. Pués no. La Xunta cree que de momento no toca pero el mercado manda. Y si a una caja se le complica la vida, alguna medida habrá que tomar. Por ejemplo, si Sacyr se convierte en una segunda Martinsa-Fadesa, alguna caja se vería con el agua al cuello y no quedaría otra que la fusión. A la fuerza ahorcan.