¡Quién se lo iba a decir a Touriño!, que aspiraba a gobernar en solitario la próxima legislatura. Si salva los muebles será gracias al BNG de Quintana que puede volver a los diecisiete, escaños, se entiende. El Vice ha sabido jugar sus cartas y convertirse en la gran esperanza blanca de la izquierda galaica. A día de hoy el PPdG tiene la mayoría absoluta en el peto pero el arreón de Quin con el pacto presupuestario y la buena gestión de los conselleiros nacionalistas pueden complicarle la vida al señor Feijoo. La próxima Xunta puede ser monocolor o bicolor pero, en todo caso, no será la misma, el Bloque tendrá más peso, es decir, más consellerías.