Malos tiempos para la lírica y para la automoción. Citroen está acatarrada. Los primeros síntomas surgieron con la supresión del turno de noche. Después llegaron los idus de marzo al fin de semana. Y ahora le ha tocado el turno a los contratos temporales, que se esfuman por arte de magia. Lo dicho, Citroen se acatarra, la provincia de Pontevedra corre riesgo de pulmonía y Galicia, si nadie lo remedia, puede acabar en la UVI. Menos mal que tenemos un plus de resistencia. Hay que jo...robarse.