La culpa la tienen 1.500 millones de nada. Sí, es la pasta que Juan Abelló ha perdido en Sacyr, la constructora presidida por ese señor de Murcia que sube con los de la feria y baja con los del mercado. Luís del Rivero hizo fortuna a la sombra del PP y ahora es íntimo de Zapatero, y entre unos y otros pusieron en órbita a la ahora quebrada Sacyr. Si consiguiera vender todas sus participaciones en Repsol, Itinere y Valoriza aún le quedaría una deuda por saldar de más de 4.500 millones, hablamos de euros, claro. Si el Estado no lo impide la constructora del murciano tiene todas las papeletas para acabar como Fadesa. En la caída arrastraría a alguna importante entidad financiera .¡Que Diós reparta suerte!.