Don José no quiere líos. Las elecciones autonómicas están a la vuelta de la esquina y cualquier revuelta interna puede costar muy caro. Por eso ha dicho que no quiere saber nada de la posible fusión de las cajas gallegas y mucho menos de que un alto cargo socialista sea el presidente de la entidad resultante. Fue rotundo, en Galicia manda el PSdG, o sea, Touriño y Varela. Algún malévolo estará pensando que el señor Blanco se lava las manos ante un probable revés electoral en marzo.