Don Alberto, tipo listo, ha sabido jugar sus cartas. Se armó de paciencia y durante tres largos años ha hecho acopio de munición que ahora va soltando estratégicamente. Dicen los suyos que la fiesta no ha hecho más que empezar y que disponen de artillería hasta las Autonómicas. En todo caso, el objetivo está conseguido al situar al bipartito en el ojo mediático del huracán del despilfarro. Vamos, que los medios estatales han puesto su lupa sobre la gestión de la Xunta y no le pasan una. Cuando no son los coches oficiales son los despachos, cuando no los asesores o los chiringuitos y fundaciones. En fin, que nuestros gobernantes viven instalados en la abundancia y la opulencia mientras el común de los ciudadanos no llega a fin de mes. Y eso duele. Y Feijoo lo sabe. Menos mal que los medios gallegos no se han sumado al carro. Hubiera sido letal para los intereses electorales de don Emilio.