El secretario de Comunicaciones y Transporte de México, Luis Téllez, informó ayer de que hasta el momento "no hay indicios de sabotaje" en el accidente aéreo en el que murió el ministro de Interior mexicano, Juan Camilo Mouriño, y anunció que han pedido la colaboración de peritos de Estados Unidos y Reino Unido en las investigaciones para determinar las causas del accidente. Téllez aclaró que hasta el momento sólo han podido "deducir" que la operación de la avioneta "se realizaba normalmente", sin presentar anomalías durante el trayecto desde el estado de San Luis Potosí (centro del país), hasta la capital mexicana. No obstante, explicó que 15 minutos antes del siniestro se le instruyó al piloto de la aeronave que cambiase la frecuencia. El piloto acusó recibo del mensaje, pero no se comunicó con la torre de control. Un minuto después el radar del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México dejó de percibir la señal de la avioneta. Téllez insistió en que, pese a las circunstancias de la tragedia, no existen indicios de que haya sido un sabotaje o un atentado, tal y como se especuló al conocerse la noticia de la muerte de Mouriño y de otras siete personas, entre ellos José Luis Santiago Vasconcelos, funcionario de la Secretaría de Seguridad Pública. En este sentido, informó de que continuarán investigando las causas del accidente y que han solicitado la intervención de peritos de Estados Unidos y el Reino Unido para agilizar las labores, ya que podrían extenderse varias semanas. "Los resultados de la investigación pueden tomar días, sino es que semanas, para conocerse las causas probables y factores que intervinieron en el accidente (...) hasta el momento no hay indicios que permitan formular otras hipótesis diferentes a las de un accidente aéreo", dijo en declaraciones a la prensa. Por otra parte, el número de víctimas mortales se ha elevado a 14, los nueve tripulantes y cinco personas que se encontraban en tierra en el momento del impacto, según informaron las autoridades