No hay más, todo lo demás son cánticos al sol. Quintana tiene razón. Los bancos y cajas tienen bastante con lo suyo. Y la pasta que van a recibir del Gobierno la van a dedicar a resolver sus problemas y a las Pymes y las familias que les den. Cada quién que se lama sus heridas. Por eso es prioritario poner en marcha una entidad de crédito pública que se ocupe del común de los mortales. Llámese como se llame y la inspire quién la inspire. Cada día de retraso supondrá decenas de parados y familias que pasan al lado oscuro de la sociedad. O se coge el toro por los cuernos o el morlaco nos acaba empitonando. Al tiempo.