El presidente Zapatero alardeaba del papel de la administración en el apoyo al sector de la construcción y aseguraba que es la mejor garantía para paliar la crisis del ladrillo. Apenas unas horas después SEOPAN, la patronal de las grandes constructoras, hacía públicos los datos de contratación de obra pública en España.
Un desastre, en relación a 2.007 la caída ha llegado al 33%. Es decir, que se ha contratado un tercio menos que el pasado año, y eso que hay crisis, que si no apaga y vámonos. Si las ayudas del Gobierno a otros sectores van a ser similares, mejor que echen ya el cerrojo. Y el último que apague la luz.