El estado de salud del líder norcoreano, Kim Jong-Il, es "peor" de lo que se
pensaba en Washington, donde ya se están preparando para su muerte, según
informó en su edición digital el diario nipón Yomiuri, que cita fuentes de
los servicios de inteligencia estadounidenses.
El Ministerio de Asuntos
Exteriores de Japón dijo no tener ninguna información al respecto y eludió
comentar la información. Según las fuentes citadas por el diario nipón, el
líder norcoreano ha recibido tratamiento de sendos equipos médicos procedentes
de China y de Francia. El Gobierno de EEUU, según el rotativo, pensaba hasta
hace poco que el estado de salud de Kim mejoraba, pero después de analizar
diversas informaciones ha llegado a la conclusión de que su estado reviste
gravedad.
No se tienen datos de si Kim es capaz de tomar decisiones durante
las negociaciones del desarme nuclear norcoreano, pero según las fuentes
manejadas por Yomiuri existen "pocas posibilidades" de que vuelva a trabajar
como antes.
Según estas fuentes, en Corea del Norte hay movimientos activos
entre el cuerpo militar, el partido y la familia Kim, que están buscando un
nuevo sistema para gobernar conjuntamente. Para justificar este análisis,
apuntan que "si existiera posibilidad de la recuperación no se estarían
registrando movimientos de este tipo", por lo que se prevé la posibilidad de la
pronta muerte de Kim.
Las especulaciones sobre el estado de salud de Kim, de
66 años, crecieron desde que dejó de aparecer en público el pasado 14 de
agosto.
El líder no acudió el pasado 9 de septiembre al desfile militar con
el que Corea del Norte, régimen comunista con potencial nuclear, celebró los 60
años de su fundación, lo que despertó todo tipo de conjeturas sobre su
salud. Fuentes de los servicios de inteligencia de Estados Unidos aseguraron
entonces que el líder norcoreano, al que todavía no se le conoce sucesor, había
sufrido un derrame cerebral.