Xabier Ribas, redactor del Plan Sectorial de Vivenda de la Xunta se marchó de Lugo con el rabo entre las piernas. No lo corrieron a gorrazos de milagro. Fue de listo y le sacaron los colores. Desconocía la realidad urbanística de la ciudad y le dieron por todos los lados. Se pensó que iba a encontrar un auditorio de paisanos desinformados y se encontró con profesionales como la responsable del catastro que lo dejó desnudo, de argumentos, se entiende. Al final, al delegado provincial de vivenda, presente en la sala, casi le da un pasmo cuando los vecinos le advirtieron que esta falcatruada la váis a pagar en las urnas.