Al menos 20 personas murieron hoy y otras 45 resultaron heridas en un
atentado suicida contra un restaurante en la ciudad iraquí de Kirkuk,
250 kilómetros al noreste de Bagdad, según fuentes del Ministerio de
Interior.
Las fuentes explicaron que un suicida que llevaba un
cinturón de explosivos, lo detonó en el restaurante Abdala, situado en
el norte de esta ciudad, donde conviven kurdos, turcomanos y árabes.
Inicialmente
se había informado de que el suicida iba al volante de un vehículo
cargado con explosivos que se empotró contra el restaurante.
El
blanco del objetivo era Husein Ali Saleh, presidente del consejo
municipal del barrio de Al Huiya, a las afueras de Kirkuk, que ha
sobrevivido al atentado, mientras que cuatro de sus guardaespaldas
resultaron heridos.
Ali Saleh, que se encontraba dentro del local en
el momento de la explosión, es conocido por sus posturas contrarias a
las exigencias kurdas, especialmente a la incorporación de Kirkuk a la
región autónoma del Kurdistán iraquí.
La mayoría de las víctimas son clientes del restaurante, uno de los más conocidos de la ciudad, agregaron las fuentes.
El ataque se ha registrado mientras los iraquíes, como el resto de los árabes, celebran la fiesta musulmana del Sacrificio.
Se
trata del atentado más grave que se ha registrado en Irak durante estas
festividades, que empezaron el pasado lunes para los musulmanes suníes
y el martes para los chiíes.
Kirkuk, donde conviven árabes,
turcomanos y kurdos, es una de las principales fuentes de tensión en el
país, debido a que la región Autónoma del Kurdistán iraquí, en el norte
del país, la reclama como propia.
Este atentado se produce en un
momento en el que han aumentado las diferencias entre los kurdos y el
Gobierno central, después de que el primer ministro, Nuri al Maliki,
lanzara un llamamiento el mes pasado para reformar la Constitución con
el objetivo de ampliar los poderes del Ejecutivo en detrimento de las
regiones autónomas.