Israel excarceló a 224 presos palestinos, en su mayoría oriundos de
Cisjordania, como gesto de buena voluntad hacia el presidente de la Autoridad
Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, quien los recibió personalmente en
Ramala. "Nuestra alegría no será completa hasta que todos los prisioneros
sean liberados lo antes posible", manifestó Abás ante los más de 200 presos que
visitaron la sede gubernamental de la ANP en esta ciudad, la "Mukata", tras la
puesta en libertad.
El dirigente palestino saludó y abrazó uno por uno a los
recién liberados, que poco antes habían sido recibidos entre muestras de júbilo
y alborozo por familiares y amigos. La excarcelación se inició después de
varios trámites administrativos y de que el Supremo israelí rechazara los
recursos de última hora contra la medida, presentados por una asociación de
víctimas del terrorismo y un consejo de colonos. La gran mayoría de los
presos fueron trasladados desde la prisión de Ofer (norte de Jerusalén) hasta el
puesto de control militar de Beituniya, en Cisjordania, mientras que diecisiete
restantes viajaron bajo estrecha vigilancia de la cárcel de Shikma -al sur de
Tel Aviv- hasta el cruce fronterizo de Erez, en el norte de la franja de Gaza,
donde les esperaban sus familias.
En Gaza, por el contrario, no hubo
celebraciones. Ninguno de los excarcelados es miembro del movimiento
islamista Hamás, que gobierna de facto la franja desde junio de 2007. La
medida es considerada un gesto de buena voluntad del primer ministro israelí,
Ehud Olmert, hacia el presidente palestino, con motivo de la fiesta musulmana
del Sacrificio, que en principio estaba prevista para la semana pasada. El
pasado lunes, Israel justificó el aplazamiento de la excarcelación en que se lo
pidió la ANP para que Abás, que se hallaba en La Meca, pudiera estar presente
cuando los presos llegasen a Ramala. La ANP ha negado este extremo.
Los
liberados son mayormente simpatizantes de Al-Fatah, la facción nacionalista que
lidera Abás, cumplían condenas de prisión cortas y no habían cometido delitos de
sangre. Israel liberó el pasado agosto a otros 198 reclusos palestinos en un
intento de impulsar el proceso de paz, bloqueado desde que fueron convocadas
elecciones anticipadas en Israel para el próximo 10 de febrero.
En la
actualidad, más de 10.000 palestinos se encuentran recluidos en prisiones y
centros de detención israelíes, a los que se sumarán probablemente diecisiete
arrestados en una serie de operaciones del Ejército israelí en poblaciones
de Cisjordania, según fuentes de la seguridad palestina.Para Abdala Ziadi,
director de la Agrupación de Presos Palestinos, con sede en Belén, la
excarcelación de este lunes "no puede considerarse un gesto de buena voluntad por el
reducido número de presos". "Creemos que Israel debe poner en libertad a
todos los palestinos en sus cárceles, y consideramos que su suerte debe ser
considerada cuestión fundamental del conflicto, porque son empleados como moneda
de cambio y presión a su libre albedrío", apostilló.