La nieve caída en los últimos días obliga al uso de cadenas en siete carreteras de la red catalana, en la que además se mantiene cortada una vía, la GIV-6226 en Garrigàs (Girona) inundada por las fuertes lluvias, y otras dos en el entorno de Montserrat por el desprendimiento de rocas del pasado domingo.
En la provincia de Barcelona, es necesario el uso de cadenas en la BV-4031 en Castellar de n'Hug, mientras que en la de Girona afecta a las C-153 y la GI-521, en el término de Sant Joan de les Abadesses; la C-38, en Molló y a la N-260a, en la Vall de Bianya.
Además, en el demarcación de Lleida la nieve también obliga a utilizar cadenas en la N-260 en Montferrer i Castellbò y en la N-260, en Pont de Suert.
En cuanto a los accesos al santuario de Montserrat, el Gobierno de la Generalitat no prevé que pueda habilitarse un acceso provisional en un par de semanas, mientras que para la adecuación definitiva de las carreteras, el secretario de Movilidad, Manel Nadal, no dio fecha.