El número de víctimas mortales por un derrumbe de grandes proporciones que se registró el domingo en el norte de Guatemala ascendió a 33, mientras que los socorristas que trabajan en el lugar creen que hay a al menos 70 desaparecidos.
La tragedia se registró en una comunidad conocida como Los Chorros, en el kilómetro 205 de la carretera que comunica San Cristóbal Verapaz con Chicamán, en Quiché.
De acuerdo con la información oficial, más de 140 jornaleros que se trasladaban en unos camiones decidieron cruzar a pie por el lugar debido a los trabajos de construcción que se realizaban por un derrumbe que había tenido lugar en diciembre con saldo de dos muertos y tres desaparecidos.
Según Sergio Cabañas, de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), una brigada de 180 miembros del Ejército, la policía, los cuerpos de bomberos y la Cruz Roja, entre otros, reactivaron a primera hora de hoy los operativos de búsqueda.
La tragedia ya ha causado la muerte de unas 33 personas y la cifra podría ser mayor debido a que se cree que unas 70 personas están soterradas, comentó Cabañas vía telefónica desde el lugar a la televisión local.
El funcionario aseguró que fueron miles las toneladas de tierra y piedras que se desprendieron del cerro en el momento en que los jornaleros cruzaban por esa región.
El vicepresidente de Guatemala, Rafael Espada, quien ayer visitó la zona del desastre, había confirmado anoche la muerte de 22 personas, mientras que otras 15 resultaron heridas.
Espada dijo que entre las 22 víctimas mortales se encontraban niños y que algunos cuerpos quedaron mutilados.
Según las autoridades, desde hacía cuatro días se había prohibido el paso por el lugar debido al alto riesgo, y la constructora que realizaba una ampliación de la carretera había retirado su maquinaria.
Espada anunció que el Gobierno tiene la disposición de ayudar a los familiares de las víctimas con los gastos funerarios.
Debido a la gran cantidad de víctimas, el ministerio de Salud Pública ha improvisado algunos depósitos de cadáveres en la región y, según Cabañas, los restos rescatados serán llevados a un centro en San Cristóbal para su identificación.
El cuadro en la zona de la tragedia es "dramática", según los socorristas, que anoche se vieron obligados a suspender las labores de búsqueda debido a retumbos y caída de tierra y rocas desde lo alto de la montaña.
La zona, según la Conred, es atravesada por las ramificaciones de las fallas geológicas de Chixoy y Polochic, entre ellas, una interna que debilitó el terreno y originó una filtración de agua.