La renuncia del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, a ser el candidato de la Concertación para las elecciones presidenciales de Chile allana el camino al aspirante de la Democracia Cristiana, el ex presidente Eduardo Frei (1994-2000).
"Eduardo Frei es hoy el candidato que reúne mayor consenso y adhesión para conducir al país al inicio de su tercer siglo de vida independiente", señaló hoy Insulza durante una conferencia de prensa en Santiago de Chile.
Tras varios meses de incertidumbre, Insulza anunció que seguirá al frente de la OEA y pidió a los partidos de la Concertación que no le consideren como candidato para los comicios presidenciales de diciembre próximo.
Al expresar su "apoyo irrestricto" a Frei, Insulza se mostró partidario de que el bloque de centroizquierda que gobierna Chile desde el fin de la dictadura no celebre elecciones primarias, ya que ello le daría un balón de oxígeno al candidato presidencial de la derecha, el empresario Sebastián Piñera.
La Concertación, integrada por la Democracia Cristiana (DC), el Partido Socialista (PS), el Partido por la Democracia (PPD) y el Partido Radical Social Demócrata (PRSD), tiene ahora de plazo hasta el próximo día 26 para definir si convoca elecciones primarias.
"La Concertación puede ser derrotada no por la derecha, sino por la falta de cohesión y las disputas internas. Ese riesgo es manifiesto en la situación política actual", aseguró el ex canciller y ex ministro del Interior.
Según los resultados de una reciente encuesta del Centro de Estudios Públicos, el ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle es la mejor opción de la Concertación para enfrentarse a Piñera, quien hasta ahora figura en cabeza en todos los sondeos.
Tras la renuncia hoy de Insulza y del ex presidente Ricardo Lagos hace un mes, los únicos aspirantes presidenciales en la Concertación son Frei Ruiz-Tagle y el líder del Partido Radical Social Demócrata (PRSD), José Antonio Gómez.
"Voy a hablar con José Antonio Gómez y le voy a pedir que evalúe la situación, para que todos apoyemos a Eduardo Frei", anunció Insulza.
Pero en declaraciones a CNN Chile, Gómez manifestó su intención de mantenerse como precandidato para las primarias.
"No es un tema personal ni de mantener una candidatura porque sí, sino de que la gente decida, eso es lo que le prometimos al país y lo que deberíamos hacer", señaló.
"Se trata de torcerle la mano a las encuestas, de que a uno lo escuchen y que finalmente sea la gente la que decida quien es el candidato. Ése es el mejor camino y persistiremos en él", recalcó.
Al conocer la renuncia de Insulza, el candidato de la oposición derechista, Sebastián Piñera, quitó importancia a la incidencia que esta decisión tendrá en sus expectativas electorales e insistió en su idea de que él representa el cambio que necesita Chile.
"Si queremos un país que vuelva a crecer, que vuelva a crear empleo, que gane la batalla contra la delincuencia y la corrupción, si queremos mejorar de verdad la calidad de la salud y la educación, por lógica no podemos hacer lo mismo que se ha hecho en los últimos veinte años", declaró a la prensa.
"Los chilenos saben que el futuro que nos está esperando lo representa la Alianza", enfatizó Piñera.
La decisión de Insulza no cayó bien en el Partido Socialista de Chile, al que pertenece el secretario general de la OEA.
La diputada Isabel Allende, hija del presidente Salvador Allende, derrocado en el golpe militar de 1973, lamentó la decisión de su compañero de partido y agregó que le habría gustado que Insulza y Frei hubieran contrastado sus proyectos políticos en una elección primaria "fraternal, pero muy competitiva".
Otro diputado socialista, Fulvio Rossi, criticó la "ambigüedad y la falta de ganas, energía y entusiasmo" de los actuales dirigentes de los partidos Socialista y Radical, que ahora deben hacerse a un lado para "dar cabida a otros líderes".
El Gobierno mantuvo una discreta distancia sobre la decisión de Insulza y evitó pronunciarse sobre un candidato en particular.
El ministro portavoz, Francisco Vidal, dijo que ve "con buenos ojos" que se despeje el camino para lograr un candidato, un programa y una lista parlamentaria única de la Concertación.
Tras recordar el llamamiento a la unidad que hizo la presidenta, Michelle Bachelet, cuando el pasado 26 de octubre la Concertación fue derrotada en la elección de alcaldes, Vidal se congratulo de que "la Concertación confluya cada vez más" hacia ese objetivo.