Tranquilos que váis tres puntos por delante. Con estas palabras se dirigía un directivo de una empresa demoscópica a dos altos cargos del PP. Cuarenta y ocho horas después salió publicada la encuesta en un periódico de tirada nacional y los tres puntos a favor se tornaron en contra. Los poncios populares fliparon en colores y es que además le habían dado la buena nueva a un Rajoy que se quedó de piedra cuando vió publicado el estudio demoscópico. Ya saben, el que paga manda.