El joven aunque veterano parlamentario del BNG, Bieito Lobeira, ya se había despedido del Pazo de Raxoi. Los estatutos del Bloque limitan el número de legislaturas de sus diputados y a don Bieito le tocaba cambiar de aires. Pero claro, prescindir de uno de los mejores arietes en un momento tan decisivo es como sentar a Messi en el banquillo en el partido en el que se juega la Liga, y don Anxo Quintana ha dicho, con buen criterio, que siempre hay una excepción que confirma la regla. Vamos, que Lobeira repite. Va de cuarto por Pontevedra. Y ya saben, si hay bipartito de nuevo y al BNG le toca en el reparto la consellería de Pesca, ya saben quién va a ser el conselleiro.