Touriño comienza a dar pistas sobre su futuro gobierno. Los rumores sitúan a Caride en la consellería de Presidencia, su puesto lo ocupará Abel Losada. A Méndez Romeu le reservan la presidencia del Parlamento. A Touriño le puede pasar como a la protagonista del cuento de la lechera, que al final se le rompa el cántaro y acaben todos en la oposición.