La policía austríaca ha detenido a tres sospechosos relacionados con el asesinato el domingo en Hungría del pivote de la selección rumana de balonmano, Marian Cozma, informó un portavoz policial.
Los agentes austríacos detuvieron a dos hombres y una mujer en la autopista cerca de la localidad de Hartberg, en el estado federado de Estiria, indicó el agente Andreas Stoirer.
Según esta fuente, los tres sospechosos de nacionalidad húngara, que encontraban de camino hacia Italia, no se resistieron durante la detención y fueron recluidos en el cuartel de la policía de autopistas de Hartberg.
La mujer era la conductora del vehículo, mientras que su novio de 31 años es el principal sospechoso del crimen, agregaron las fuentes policiales.
De ahí serán trasladados en las próximas horas a la central policial de Graz, capital de Estiria, a la espera de ser extraditados a Hungría, cuyas autoridades emitieron una orden internacional de captura de los sospechosos.
Cozma murió ayer tras ser acuchillado delante de una discoteca en la ciudad húngara de Veszprém.
El jugador se encontraba en un bar junto a sus colegas del club MKB Veszprém, actual campeón húngaro, cuando fue agredido en la pista de baile junto a sus compañeros de equipo por unos 30 hombres.
Cozma recibió una puñalada en el corazón y murió poco después en el hospital, mientras que dos se su compañeros de equipo, el croata Ivan Pesic y el serbio Zarko Sesum, también resultaron heridos de gravedad, aunque ya están fuera de peligro.
Mientras, la Federación Europea de Balonmano (EHF), con sede en Viena, expresó hoy en un comunicado su "profundo pésame" a la familia de Cozma y deseó una "pronta y completa recuperación" a los otros dos jugadores heridos en el incidente.