El grupo PSA Peugeot-Citroën anunció que en 2008 registró unas pérdidas de 343 millones de euros a nivel mundial, frente a los 885 millones en beneficios registrados el año anterior. En 2009 las cosas no pintan mejor para el grupo automovilístico francés -con plantas en Vigo y Madrid- que calcula que el primer semestre del año será "particularmente difícil".
En un comunicado, PSA asegura que, según sus previsiones, el 2009 será un año de "pérdidas" para el grupo, que registrará un flujo de efectivo libre negativo, ya que los efectos de las acciones del programa Cash 2009 de gestión de tesorería "no bastarán" para compensar la caída de los mercados y los costes de reestructuración del grupo.
PSA Peugueot-Citroën calcula que las necesidades de financiación del grupo para las actividades comerciales e industriales se situará este año en torno a los 4.000 millones. Con todo, espera cubrir estas necesidades con el préstamo de 3.000 millones concedido esta semana por el Gobierno de Nicolás Sarkozy combinado con otras fuentes de financiación.
En el comunicado, el grupo francés explica que el primer semestre del 2008 fue positivo, ya que las ventas mundiales crecieron un 4,6% en ese periodo y el margen operativo se incrementó un 3,7%. La situación fue muy diferente a partir de junio, en el que el grupo se vio "muy afectado" por el desplome de los mercados automovilísticos y el aumento de los niveles de las existencias. En consecuencia, PSA se vio obligado a reducir ampliamente su producción en el cuarto trimestre y privilegiado la baja de las existencias de la red de concesionarios independiente.
En total, la facturación del constructor automovilístico alcanzó el pasado año una cifra de negocios de 54.356 millones de euros, un 7,4% menos que en 2007. Además, el resultado de explotación corriente bajó más de un 68% y se quedó en 550 millones, frente a los 1.742 de un año antes y tras aumentar un 32,4% en el primer semestre.
A final de año, PSA tenía 201.700 trabajadores, 6.100 menos que al cierre de 2007.