La confianza de los consumidores españoles bajó en febrero,
debido al empeoramiento de la percepción de los ciudadanos sobre la
situación actual, mientras que el Instituto de Crédito Oficial (ICO)
considera que no hay perspectivas de que el gasto en los hogares se
recupere a corto plazo.
El Índice de Confianza del Consumidor que
elabora el ICO (ICC-ICO), presentado por su presidente, Aurelio
Martínez, bajó en febrero 1,5 puntos con respecto a enero, hasta los
48,6, consecuencia del descenso de casi tres puntos, hasta los 26,3,
del indicativo que mide la situación actual. El indicador parcial de situación actual disminuyó en febrero en 2,8 puntos respecto a enero y marcó un nuevo mínimo. Ello
fue debido a la peor valoración que hacen los consumidores sobre su
economía familiar (-3,5 puntos), seguida del empleo (-3 puntos) y de la
economía del país (-1,9 puntos).
Asimismo, el indicador parcial de
expectativas apenas varía, ya que sólo retrocede una décima, debido a
que, a pesar de que disminuyen las expectativas sobre la economía
familiar (-2 puntos), mejoran las de la economía del país (0,6 puntos)
y el empleo (1,1 puntos).
Martínez destacó que los consumidores
manifestaron en febrero unas menores expectativas de inflación, que se
sitúan en el mínimo de la serie, y mantuvieron unas perspectivas a la
baja sobre los tipos de interés en los próximos doce meses.
El
presidente del ICO auguró que, a partir del verano, el ICC-ICO puede
mejorar "suavemente", principalmente por la percepción de los
consumidores sobre la situación actual, pero no así por el indicador de
expectativas. El ICC lo elabora mensualmente el ICO con la opinión
de mil consumidores de toda España a quienes se les pregunta sobre su
economía familiar, la economía española y el empleo.
El Indicador de
Confianza toma valores que oscilan entre 0 y 200; por encima de cien
indica una percepción favorable y optimista de los consumidores y por
debajo de cien una percepción negativa y pesimista.