La bolsa española bajó el 0,7 por ciento y registró un nuevo mínimo anual en
7.219,40 puntos, afectada por el retroceso de los grandes bancos y de las plazas
internacionales. Así, el principal indicador de la bolsa española, el
Ibex-35, perdió 51,10 puntos, equivalentes al 0,7 por ciento, hasta 7.219,40
puntos, con lo que continúa en niveles de finales de noviembre de 2003. Este año
acumula unas pérdidas del 21,49 por ciento.
En Europa, con el euro a 1,254
dólares, Londres cayó el 3,14 por ciento; Milán, el 2,39 por ciento; París, el
1,04 por ciento; el índice Euro Stoxx 50, el 0,96 por ciento, y Fráncfort, el
0,52 por ciento.
La bolsa española empezó el día con ganancias moderadas, en
consonancia con las plazas europeas, al aprovechar los inversores los precios
bajos tras la caída de la víspera, la mayor del año.
La bajada del 4,2 por
ciento de Wall Street en la sesión anterior, con lo que se situaba en niveles
desconocidos desde abril de 1997, y el aumento del paro en España en algo más de
154.000 personas, hasta 3,48 millones, no impedía que la bolsa aumentara sus
ganancias y subiera el 1 por ciento, hasta 7.350 puntos.
La imposibilidad de
superar ese nivel y la caída de los bancos, afectados por un informe contrario,
determinaba las pérdidas del mercado, que bajaba hasta 7.200 puntos.
El alza
de los futuros sobre índices bursátiles estadounidenses, junto a la bajada de
los tipos de interés en Canadá -se sitúan en el 0,5 por ciento- y los planes de
la administración Obama para crear varios fondos público-privados para adquirir
activos tóxicos permitía a la bolsa abandonar las pérdidas.
La apertura al
alza del mercado neoyorquino, con la colaboración de la Reserva Federal, banco
central estadounidense, que destinará 200.000 millones de dólares en ayudas para
fomentar el crédito al consumo, hacía que la bolsa española volviera a tocar la
cota de 7.350 puntos.
Sin embargo, la subida inicial del 1 por ciento de Wall
Street se fue esfumando, a lo que contribuyeron algunos malos resultados
empresariales -la aseguradora de bonos MBIA perdió casi 2.700 millones- y un mal
dato del mercado inmobiliario, la caída del 7,7 por ciento de las viviendas
pendientes de venta en febrero.
El nuevo mínimo anual llegó al final de la
jornada por la escasa fortaleza del rebote del mercado neoyorquino y del
nacional, que no reaccionaron ni al apoyo anunciado por el presidente de la
Reserva Federal, Ben Bernanke, al plan de salvamento del sector financiero ni a
la caída del petróleo hasta 42 dólares por barril.
Respecto a las principales
compañías destacaron las pérdidas de los grandes bancos: BBVA cayó el 2,29 por
ciento y Banco Santander, el 1,78 por ciento, mientras que Repsol cedió el 0,85
por ciento, e Iberdrola, el 0,63 por ciento. Sólo subió Telefónica, el 0,62 por
ciento.
Endesa lideró las pérdidas del Ibex con un retroceso del 5,19 por
ciento, en tanto que Red Eléctrica cayó el 4,72 por ciento; Gamesa, el 4,43 por
ciento; Ferrovial, el 4,17 por ciento; Iberia, el 3,47 por ciento y Enagás, el
3,44 por ciento.
De las compañías del Ibex que subieron el primer puesto
correspondió a Bankinter, con un alza del 4,19 por ciento; Técnicas Reunidas
subió el 4,01 por ciento; FCC, el 1,97 por ciento, después de comunicar que
había logrados varios contratos de suministro y gestión de aguas; Sacyr, el 1,68
por ciento y Grifols, el 1,67 por ciento, tras anunciar que compró el 49 por
ciento de una compañía.
En el mercado continuo destacó la caída de La Seda de
Barcelona, el 10,81 por ciento, después de comunicar que había perdido 188
millones el año pasado, mientras que Paternina ocupó el primer lugar por
ganancias con un alza del 10 por ciento.
La rentabilidad de la deuda española
a largo plazo bajaba una centésima, hasta el 4,19 por ciento, mientras que el
efectivo negociado en el mercado continuo se situó en 2.226 millones, de los que
poco más de 100 correspondían a operaciones efectuadas entre inversores
institucionales.