El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tratará la crisis económica y
la guerra en Afganistán con el primer ministro británico, Gordon Brown, que será
el primer líder europeo en ser recibido por la nueva administración de la Casa
Blanca. Los dos mandatarios almorzarán juntos y harán una declaración
conjunta. Además, el miércoles Brown hará su primer discurso ante una sesión
conjunta de ambas cámaras del Congreso estadounidense.
Dominarán la agenda la
crisis económica y los preparativos para la cumbre del G-20 en Londres, según
informó el portavoz presidencial estadounidense, Robert Gibbs. "Tenemos que
actuar juntos para ayudar a estimular las economías del G-20 y para garantizar
que tenemos reglas financieras más adelante, de forma que no nos encontremos en
la misma posición dentro de unos años", afirmó el lunes Gibbs en una rueda de
prensa.
El Gobierno británico, por su parte, pretende que de la cumbre del
G-20 emerja un plan global de estímulo económico, al tiempo que se avance en la
reorganización de la regulación financiera y se dote de más dinero al Fondo
Monetario Internacional (FMI) y al Banco Mundial para ayudar a los países en
desarrollo.
El Grupo de los 20 (G-20) agrupa a los siete países más
industrializados del planeta más Rusia (G-8) y las principales economías
emergentes, aunque a la reunión también asistirán España y Holanda, que no son
miembros.
Realizó su primera cumbre presidencial en Washington el pasado 15
de noviembre y se comprometió, sobre todo, a prevenir que la crisis económica
lleve a los gobiernos a recurrir al proteccionismo en un intento de salvar su
industria nacional. Obama y Brown también abordarán las prioridades de la
próxima cumbre de la OTAN, que tendrá lugar en Estrasburgo y Kehl, y el futuro
de la misión en Afganistán.
El gobernante estadounidense ha ordenado el envío
de 17.000 soldados adicionales al país asiático y su Gobierno ha apelado a sus
aliados para que también refuercen los destacamentos allí. El Gobierno
británico ha descartado, sin embargo, incrementar su presencia militar en
Afganistán. El Reino Unido es el segundo mayor contribuyente de tropas y
ayudas económicas a ese país, tras Estados Unidos. Sus soldados, desplegadas
en su mayoría en la sureña provincia de Helmand, representan cerca del 12 por
ciento del total de fuerzas extranjeras en Afganistán.