El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José
Miguel Insulza, aseguró en Montevideo que es "partidario" de revocar la
resolución de 1962 por la que se expulsó a Cuba de este organismo. Insulza
manifestó esta postura en declaraciones a los medios tras firmar en la capital
uruguaya la adhesión de la OEA a un acuerdo de cooperación energética regional
liderado por la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI).
"No soy
partidario de hacer ninguna negociación, simplemente soy partidario de revocarla
(la resolución) porque creo que es obsoleta", manifestó Insulza, quien destacó
que dicho documento "habla, entre otras cosas, de la incompatibilidad de los
gobiernos marxistas-leninistas" con las políticas del organismo.
Cuba fue
expulsada de la OEA en 1962, después de que anunciara su decisión de abrazar el
comunismo. "Espero que los países que todavía no tienen relaciones con Cuba
las vayan normalizando adecuadamente", añadió Insulza.
El político chileno
subrayó que su postura no parte de "un juicio del régimen cubano", sino que "es
simplemente hacer las cuentas con la realidad". El secretario general recordó
que "31 de los 34 miembros de la OEA tienen relaciones diplomáticas normales con
Cuba, uno las tiene solamente consulares y dos nos las tienen", por lo que
consideró "absurdo" mantener la suspensión de la isla "por cosas que pasaron
hace 50 años".
El tema cubano podría estar en la agenda de la reunión que los
estados miembros de este organismo mantendrán el próximo abril en Trinidad y
Tobago y a la que también aludió Insulza. El político subrayó respecto a
la reunión que "el entusiasmo por la democracia lo comparten hoy día todos los
países de las Américas", algo que, según dijo, "nunca había ocurrido". "Los
34 que se van a sentar en la mesa en Trinidad y Tobago del 17 al 19 de abril han
sido elegidos de manera democrática, no hay nadie que esté cuestionado",
apostilló.
El secretario de la organización interamericana consideró que
América Latina comparte "la convicción de volver a dar a las políticas públicas
el papel que tienen" y comprende "la necesidad de que el Estado asuma tareas
mucho más relevantes en la conducción de la sociedad y en la solución de los
grandes problemas".
Insulza también destacó que, "en la perspectiva global,
éste es el continente más pacífico del mundo" y consideró que "existe voluntad
unitaria, más allá de problemas ideológicos, que, por cierto, los
hay". Además, advirtió de los problemas de "desigualdad", "discriminación" y
"pobreza" que "aún" afectan a la región y manifestó su esperanza en que la
crisis no afecte los logros conseguidos en esta materia.