Más de 150 personas acudieron a la concentración convocada por la Confederación Intersindical Galega (CIG) en el centro de la capital gallega con motivo del Día da Clase Obreira Galega. Las principales reivindicaciones en torno a las que giró la manifestación, formada mayoritariamente delegados de personal de empresas, fueron la caída del empleo en la actual coyuntura económica y la necesidad de "garantizar" las prestaciones sociales.
En este sentido, el secretario comarcal de la CIG en Santiago, Anxo Noceda, hizo hincapié en la "necesidad" de que se lleven a cabo determinadas actuaciones como la de "terminar" con el "proceso especulativo que vimos vivindo nos dez últimos anos" y la de "nacionalización da banca e dos sectores enerxéticos", e insistió en que estas cuestiones "deben debartirse todos os días e non só no dez de marzo".
Noceda también resaltó la necesidad de "dimensionar" el tejido industrial de Santiago de Compostela, al pivotar sobe el sector servicios, permitiendo así "estabilizar" la generación de empleo.
Por su parte, la secretaria xeral de Galiza Nova, Iria Aboi, también enmarcó las reinvindicaciones del BNG dentro de la crisis económica, pidiendo un "afondamento" en las políticas de promoción del empleo y una apuesta por los servicios y prestaciones públicas para los desempleados, en lugar de por "políticas de recortes dos dereitos".
Finalmente, la secretaria Xeral de Galiza Nova declaró que la concentración, convocada por la CIG y apoyada por el BNG, "é máis necesaria ca nunca para poder defender os avances conseguidos ata agora pola clase obreira galega".