Irán recibe con "buena fe" el mensaje de conciliador del
presidente estadounidense, Barack Obama, al pueblo iraní pero considera
que necesita además "un paso hacia adelante concreto", dijo el asesor de la presidencia de Irán, Ali Akbar Javanfaker. "Recibimos
el mensaje de buena fe, pero las palabras no son suficientes. La
administración de Obama debe también actuar de forma concreta para
resolver un problema que tiene raíces históricas", dijo Jafanfakr, uno
de los asesores más cercanos del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad.
El
presidente estadounidense se dirigió anoche al pueblo iraní con un
discurso en inglés subtitulado al farsi con motivo de la celebración a
partir de hoy del "nooruz" o año nuevo persa. En su mensaje,
distribuido por la Casa Blanca, Obama aseguró que Washington quiere
poner fin a treinta años de enfrentamiento, si Teherán abandona las
amenazas.
"En esta estación de nuevos comienzos, me gustaría hablar
claramente a los líderes iraníes", declara el presidente estadounidense. "Contamos
con serias diferencias que se han agrandado con el tiempo. Mi Gobierno
está comprometido ahora con una diplomacia que aborde toda la gama de
asuntos pendientes entre nosotros, y con la búsqueda de lazos
constructivos entre EEUU, Irán y la comunidad internacional", señaló.
Estados
Unidos e Irán rompieron sus lazos diplomáticos en abril de 1980, una
vez que cuajó la revolución islámica que derrocó la monarquía pro
occidental del último Sha de Persia, Mohamad Reza Pahlevi.
Sin
embargo, las raíces del conflicto se remontan a 1953, fecha en la que
un golpe de estado ejecutado por la CIA en colaboración con los
servicios secretos británicos desalojó del Gobierno al primer ministro
nacionalista Mohamad Mossadegh y devolvió el poder absoluto al Sha.
Las
relaciones entre ambos países empeoraron en 2002, durante la
administración de George W. Bush, después de que la oposición iraní en
el exilio denunciara que Irán mantenía un programa nuclear paralelo y
secreto para la adquisición de armas atómicas. Nada más llegar al
Despacho Obval, Obama anunció su deseo de cambiar la política hacia el
régimen de los ayatolá y tender la mano si Teherán "abre el puño".
El
primer gesto de la Administración demócrata ha sido invitar a Irán a la
cumbre internacional sobre Afganistán que celebrará a principios de
abril. Javanfakr dijo que Irán todavía no ha tomado una
decisión al respecto, pero que el mensaje, "que no sorprende pero es
insuficiente", es una buena señal.