La recesión económica que afecta a todo el mundo podría comenzar a dar
signos de alivio en Europa a finales de 2009 pero durará en España al
menos este año y el próximo, según manifestó en París Jean-Michel Six,
economista jefe de Standard and Poors (SP).
Jean-Michel Six,
responsable para Europa de esta agencia de valoración de riesgos, pintó
un panorama negativo de la evolución económica mundial, y en particular
para España, donde dijo que la recesión económica se instalará "al
menos dos años, en 2009 y en 2010".
Aseguró que en el caso español
se da una combinación negativa entre la crisis de la construcción y la
caída de la demanda de las familias que provocará que la recuperación
del crecimiento se produzca más tarde que en otros países europeos.
El
economista jefe de SP calificó de "extrema" la "gravedad de la crisis
en el sector de la construcción" en España y agregó que "el hecho de
que el paro haya aumentado tan rápidamente, puesto que ha subido en más
de un millón de personas en un año, hace que las perspectivas en cuanto
al consumo de las familias sean también claramente muy negativas". "Y
ahí tiene usted dos grandes componentes de la demanda -la construcción
y el consumo de los hogares- que están completamente orientados hacia
la baja" en el caso español, dijo en conversación con EFE.
"El
modelo de España, el que se basa en la demanda interna, está en
crisis", explicó además en una conferencia en la que dijo que otros dos
países europeos -Irlanda y el Reino Unido- también corren el riesgo de
permanecer en recesión económica durante más tiempo que el resto.
Aunque
dijo que la caída de la actividad que se registrará en 2009 en todo el
mundo es "la recesión más importante desde 1945", precisó que "es
bastante impresionante" el hecho de que en Europa se puedan dar entre
cinco y seis trimestres consecutivos de bajada del Producto Interior
Bruto (PIB). "Ahora estamos en el ojo del huracán", continuó
gráficamente su exposición sobre la evolución prevista para los
próximos meses, durante los cuales aseguró que se mantendrá la caída de
la actividad, con la posibilidad de que se adviertan signos de
recuperación al final del año.
Agregó que aunque no hay riesgos de
que se produzca el fenómeno de la deflación en el conjunto de los
países de la zona del euro, sí se podría dar en algunos países, entre
los que de nuevo citó a España e Irlanda, pero alertó del mayor peligro
que corre en este aspecto el Reino Unido.
En cuanto a la
recuperación europea, señaló además que, tratándose en esta recesión de
"una crisis del endeudamiento privado", los países que podrán salir
antes de la crisis serán aquellos donde la deuda de los hogares sea
menor.
Y según los datos de SP presentados en París, Irlanda, el
Reino Unido y España son los países con mayor deuda privada entre los
de la Unión Europea, además de Suiza, sobre el que Six alertó acerca de
su evolución económica durante 2009.
Llamó la atención sobre las
decisiones adoptadas últimamente por las autoridades monetarias suizas,
habitualmente poco habituadas a anunciar decisiones "arriesgadas", en
relación a su interés de ver "caer" el tipo de cambio del franco suizo.
A
pesar de que algunos elementos, como una caída aún a niveles más bajos
de los precios de la energía durante 2009, permiten prever que al final
de este año se advertirán los signos del final de la recesión, SP
también trabaja con un "escenario peor".
Mientras que el guión
mencionado para 2009 se basa en una evolución en "V" de la actividad
económica, Six advirtió de la existencia de otro en forma de "W", y de
que no se puede excluir que se dé en la realidad.
Ese "riesgo
mayor", como lo calificó Six, vendría marcado por una breve
recuperación a finales de 2009, a la que seguiría una nueva recesión en
2010, que se explicaría por una combinación de factores, entre los que
destacó una brutal caída del dólar estadounidense, que arrebataría la
competitividad a las exportaciones europeas. "Y eso me inquieta
mucho", reconoció Six al comentar la posibilidad de que un hundimiento
de la divisa estadounidense haga que aparezca el fenómeno del "doble
déficit", el comercial y el presupuestario.
En ese panorama -que el
responsable de SP no excluyó totalmente que se llegara a dar- se
incluye un "estallido de la burbuja del mercado de obligaciones", lo
que provocaría un incremento de los tipos de interés, que "mataría" una
incipiente recuperación en la inversión industrial.