El español Vicente Ferrer, fundador de la ONG que lleva su
nombre, ha sido trasladado a un hospital del sur de la India tras
experimentar ligeras mejorías en su estado, según dijo a Efe por
teléfono una portavoz de la organización. Ferrer, nacido en
Barcelona en 1920, fue ingresado esta mañana en un hospital de Vellore
(sur), al que fue trasladado en ambulancia desde la localidad de
Anantapur, donde convalecía desde el viernes tras sufrir un infarto
cerebral.
"Ha presentado mejorías y ha recuperado la conciencia en
ocasiones. Ha respondido a su familia con gestos y sonrisas. Su estado
sigue siendo crítico, pero sus constantes vitales se mantienen
estables", dijo a Efe la portavoz, Dunia Beltrán.
Los médicos
aseguran que el proceso de recuperación del emblemático luchador de los
pobres será largo, por lo que decidieron junto a su familia trasladarle
a un hospital mejor equipado y especializado en neurología, afirmó
Beltrán.
Ferrer llegó a la India por primera vez como misionero
jesuita en el año 1952 y ha dedicado más de cinco décadas de su vida a
erradicar el sufrimiento de los más necesitados del país. Aunque fue
expulsado de la India en 1968 porque su labor generó suspicacias entre
las clases dirigentes, Ferrer volvió al país sólo un año después y se
instaló en Anantapur, uno de los distritos más pobres, para continuar
su lucha por los más desfavorecidos.
Abandonó entonces la Compañía
de Jesús y creó la Fundación Vicente Ferrer junto a quien se
convertiría en su futura esposa, la periodista británica Anne Perry.
Desde
entonces ha trabajado incansablemente para mejorar las condiciones de
vida de algunas de las comunidades más discriminadas en el país. La
Fundación abrió su primera oficina en España en 1996 para garantizar
unos ingresos estables y dar continuidad a los proyectos en la India.
En
el país asiático, un equipo de más de 1.800 personas, un 99 por ciento
de las cuales son naturales de Anantapur, se encarga de ejecutar el
programa de desarrollo que la organización lleva a cabo y que cubre
2.278 pueblos y beneficia a más de 2,5 millones de personas. El
trabajo de Vicente Ferrer fue reconocido este año con un homenaje que
contó con la presencia en Anantapur de la vicepresidenta del Gobierno
español, María Teresa Fernández de la Vega, quien le entregó la Gran
Cruz del Mérito Civil.
La noticia de su "accidente vascular
cerebral" -en palabras de los médicos- ha causado una gran conmoción en
España, donde la Fundación cuenta con más de 150.000 colaboradores.