El alcalde de Vigo, Abel Caballero, primo hermano de Antoñita la fantástica, no gana para disgustos. El se dedica a contar milongas que con el tiempo se demuestran burdas falsedades. Por eso anda a palos, dialécticos se entiende, con todo el mundo. No se lleva con el presidente del puerto, a la delegada de la Zona Franca no la puede ver ni en pintura, se queja de que el ministro Sebastián lo ha engañado con las ayudas a Citroen, dice que Pedro Solbes se la ha jugado con la ETEA, en fin, que todos conspiran en su contra. Menos mal que son todos de su partido, que si nó...