El Banco de España destacó la “solidez” del sistema financiero español, en general, y del gallego, en particular. “El conjunto de nuestro sistema financiero es sólido”. Así se expresaba un portavoz de la entidad que gestiona Miguel Ángel Fernández Ordóñez tras anunciarse ayer la intervención de Caja Castilla La Mancha (CCM). Hoy el vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, achacó la medida a “una gestión inadecuada”.
“El sistema financiero no entiende de nacionalismos; y sí de buena o mala gestión” de las entidades financieras, apuntó la fuente consultada del Banco de España al serle requerida su opinión sobre la salud de las entidades financieras gallegas. El Banco de España apeló hoy a la "confidencialidad" para evitar dar nombres.
El Banco de España reitera que “la ley obliga a mantener la confidencialidad” sobre la posible actuación en entidades financieras. Sí recuerda que ejerce una “inspección constante” sobre la gestión de bancos y cajas que participan en el sistema financiero español.
Las cajas gallegas evitaron hablar de otras entidades financieras. Caixanova, por su parte, cree que el caso de CCM “es un hecho aislado”. Y afirma que su modelo “nada tiene que ver con el de CCM”. La entidad que lidera Julio Fernández Gayoso indica que “la solvencia y liquidez en Caixanova presentan unos índices más que aceptables”.
Caixa Galicia evitó referirse a entidades concretas. Sobre su situación sí destacó la "solidez" en tres apartados fundamantales: solvencia, morosidad y liquidez. Caixa Galicia recuerda que su "solvencia" continúa avanzando, su tasa morosidad está entre las que experimentó un menor crecimiento, y su liquidez, cifrada en 4.000 millones de euros, está "reforzada por la captación de depósitos".
El director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez, auguró el pasado 13 de febrero que la tasa de morosidad se situará en 2009 muy próxima al 6%. Hoy la mora de Caixa Galicia es del 3,43%. José Luis Méndez apostó ese día por una política de “máxima prudencia” para “hacerle frente a la mora”.
El presidente de Caixanova resaltó hace sólo unos días la necesidad de un tratamiento inteligente de la morosidad. “La mejor medicina para la morosidad es la preventiva, redimensionar los equipos dedicados a la mora y profesionalizarlos aún más”, apuntó el presidente de la caja gallega. En su opinión, la entidad está ahora “mejor preparada para afrontar las dificultades”. La morosidad de Caixanova se situó en el 3,30%. Y se prepara para una mora del 4,5 por ciento.
Caja Castilla La Mancha, por su parte, presentó en 2008 una morosidad próxima al 5%, muy por encima de la media del sector, que en enero se situó en el 3,8%, según fuentes del Banco de España.
Pero la diferencia entre el modelo de CCM y las cajas gallegas es sustancial. Los criterios de gestión de la caja manchega fueron políticos. Su consejo de administración estuvo inmerso en los últimos meses en luchas políticas. El sindicato UGT en Caja Castilla La Mancha (CCM pidió recientemente al PSOE y al PP de la región que dejasen de utilizar CCM "como instrumento de confrontación".
Por su parte, las dos entidades de ahorro gallegas son las que menor presencia política tienen en toda España.
El presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), Juan Ramón Quintás, aseguró hace unos meses en declaraciones a 'Nova+' que “afortunadamente, los poderes públicos no dominan en las cajas de Galicia y de Cataluña”. “El tope está muy bajo”, aseguraba el gallego Juan Ramón Quintás, que cifraba esa presencia en sólo “el 25 por ciento”. El presidente de la CECA, en esa entrevisa de Nova+, se mostra a favor de la presencia del poder político, pero con un límite. “Yo creo que deben estar, aunque otra cuestión es de qué cuantía será su representación”. “No deben dominar”, dijo.
El PPdeG, que en los próximos días tomará las riendas del Gobierno gallego, prometió una reforma de la Ley de Cajas de Ahorro para "reforzar su apoyo al desarrollo de Galicia". Y entre los objetivos de los futuros cambios, según figura en el programa electoral del PPdeG, está la redefinición de los órganos de Gobierno de las cajas gallegas y la revisión de los criterios para nombrar los miembros del consejo de administración. También apunta que la reforma conseguirá "reforzar garantías de buenas prácticas y gestión, con garantía de independencia".