La defensa de los Hawks encontraron la manera de silenciar a un Kobe Bryant
tocado físicamente, mientras que Pau Gasol no pudo, esta vez, dar el triunfo los
Lakers, que perdieron en su visita a Atlanta por 86-76 La derrota fue la
primera que sufren los Lakers en los cinco partidos que llevan disputados fuera
de su campo de una gira de siete y su marcador de 76 puntos es la anotación más
baja de la temporada.
Aunque ninguno de los equipos jugó su mejor baloncesto
de ataque, no fueron capaces de superar el 40 por ciento de acierto en los tiros
de campo, los Hawks (43-21) fueron mejores que los Lakers, que demostraron de
nuevo algunas debilidades que le pueden costar muy caro en el futuro.
La
victoria levantó la moral a los Hawks, que llegaron al partido con dos derrotas
frustrantes ante los Spurs de San Antonio y los Celtics de Boston, rivales
directos de los Lakers en la Conferencia Oeste. El base Mike Bibby, un viejo
conocido de los Lakers cuando protagonizaron los grandes enfrentamientos de
principio del nuevo siglo con los Kings de Sacramento, recordó viejos tiempos y
con 21 puntos fue el líder que guió a los Hawks a la victoria al conseguir 21
puntos, cinco rebotes y tres asistencias.
Junto a Bibby, otros cuatro
jugadores tuvieron dobles dígitos, incluidos los reservas Ronald Murray y el
pívot georgiano Zaza Pachulia, que aportaron 14 y 11 puntos,
respectivamente.
Especial y clave fue el trabajo de Pachulia bajo los aros al
conseguir 13 rebotes y ser con el alero Josh Smith, que capturó 11, los mejores
del equipo en ese apartado. El dominicano Al Horford jugó 33 minutos para
aportar cuatro puntos después de anotar 1 de 6 tiros de campo y 2-2 desde la
línea de personal, capturó cinco rebotes y dio una asistencia.
Pero los
reservas de los Hawks aportaron 29 puntos por tan sólo 14 de los Lakers, que
tampoco tuvieron inspiración con los titulares a excepción de Gasol, que volvió
a confirmar que es el jugador más regular y consistente que tiene el equipo y el
segundo mejor hombre de la liga en la posición de lugarteniente de una
estrella.
Gasol jugó 40 minutos para anotar 7 de 10 tiros de campo y 7 de 10
desde la línea de personal, capturó 11 rebotes y puso dos tapones. El jugador
de Sant Boi consiguió su sexto doble-doble consecutivo, el octavo en lo que va
del mes de marzo y el trigésimo segundo de la temporada.
Pero el esfuerzo de
Gasol no se vio correspondido por el resto del equipo que se quedo con sólo un
35,0 por ciento de acierto en los tiros de campo (28-80), el 20 (4-16) con los
triples y el 69,6 (16-23) de personal. "Con estas estadísticas es imposible
conseguir la victoria, nos faltó toda la energía y acierto en el partido y hay
que darle crédito a los Hawks que supieron imponer el ritmo de juego", declaró
Phil Jackson, entrenador de los Lakers. "No era la derrota que esperábamos, pero
la gira es dura y hay que admitirla".
Además, el grave problema para los
Lakers fue que Bryant jugó mermado físicamente, pues ya desde por la mañana se
encontró mal y no pudo ni comer con el resto de sus compañeros ni asistir a la
sesión de vídeo.
La estrella de los Lákers, pese a todo, aportó 17 puntos (7
de 19 tiros de campo, falló cinco intentos de triples), pero vio como su equipo
tan sólo pudo aguantar los tres primeros periodos, pero a la mitad del cuarto
los Hawks se pusieron con parcial de 79-70 y el partido quedó roto.
Con menos
de cinco minutos por disputarse Bibby anotó una canasta de triple que puso el
parcial de 82-70 y ahí se acabó el partido para los Lakers (58-15), que vieron
como se alejaron dos juegos de los Cavaliers de Cleveland (60-13) en la lucha
por la mejor marca de la liga. Los Cavaliers, con otro recital del alero
LeBron James vencieron por paliza de 102-74 a los Mavericks de Dallas para
establecer una nueva marca de equipo con 12 triunfos consecutivos.
Cuando los
Lakers más necesitaron del resto de los titulares y del banquillo, sólo Gasol
surgió como auténtico líder y jugador estrella que evitó que el equipo sufriese
no sólo la derrota sino que hubiera sido mucho peor.