Francisco Javier González Castilla, hermano del capitán Ignacio González, muerto
en el accidente del Yak-42, ha afirmado que los responsables políticos de
Defensa cuando se produjo el siniestro ocultaron toda la información y les
trataron con "muchísimo desprecio". González Castilla ha asegurado que el
entonces ministro de Defensa, Federico Trillo, no les dio "ni el pésame".
Con
la testificación de este familiar, la Audiencia Nacional ha reanudado el
juicio contra tres altos mandos militares por la errónea identificación de 30 de
los 62 militares fallecidos en el accidente aéreo del YAK, ocurrido en Turquía
en 2003. A lo largo de esta jornada se sucederá la presentación de pruebas
periciales y finalmente no se ha aplazado hasta mañana la comparecencia como
testigos de diversas autoridades turcas, a través de videoconferencia, como
estaba previsto.
En su intervención, Francisco Javier González Castilla, que
fue presidente de la Asociación de Familiares de Víctimas del Yak, ha declarado
que les dijeron que se iban a hacer las pruebas de ADN en Turquía y que su
cuerpo sería repatriado no antes de una semana. El mismo día del accidente
"algo olía mal en todo esto" y se quedaron "alarmados" con la presencia del
psicólogo enviado por Defensa, según ha recordado. Al día siguiente, el 27 de
mayo, Defensa les dijo que informaría sobre el funeral de Estado y los
familiares, efectivamente, recibieron la noticia de que "el 28 sería el
funeral".
Ha afirmado que tras el funeral pidieron ver el cadáver y se lo
negaron.
Francisco Javier González ha relatado que Trillo recibió a su padre,
el único familiar con quien tuvo esa deferencia, y "en ningún momento le
consoló, ni le comentó ninguna de las causas del accidente". "No le dio ni el
pésame", ha asegurado el hermano del capitán fallecido, quien ha agregado que
Trillo pidió a su padre que "la Asociación de familiares de las víctimas no
investigara".
Tras señalar que solo había visto llorar una vez a su padre, el
hermano del capitán fallecido ha afirmado que su padre pidió más explicaciones y
envió una carta a Trillo en la que le pedía que "diera la cara" y dejara de
"engañar" a los familiares. "Sentimos muchísimos desprecios e
incomprensiones. No entendíamos absolutamente nada. Nos ocultaban toda la
información".
Como nieto, hijo y hermano de militar, ha considerado que le
hubiese gustado que los militares se hubieran comportado con los valores de los
militares. González Castilla ha recordado que muchas familias pidieron
entrevistas con Defensa y en una de ellas celebrada con el secretario general de
política de Defensa, Jimenez Ugarte, se pudo comprobar una situación muy tensa,
en la que el número tres de Trillo le dijo a su hermano que "no volviera nunca
más por el Ministerio".
Tras señalar que conoció la identificación verdadera
de su hermano en febrero de 2004, este familiar ha confesado que su madre sigue
hoy con tratamiento por "los daños psíquicos y morales que las autoridades
políticas del Ministerio de Defensa" han causado a los familiares.
También ha
subrayado que en ningún momento tuvieron un certificado de defunción y que
enterraron a su hermano "sin licencia de enterramiento".