El Pórtico de la Gloria, una de las piezas maestras de la
catedral de Santiago de Compostela, podrá visitarse a partir de este martes
en reducidos grupos con la posibilidad de acercarse a las obras de
estudios para restaurar esa joya del románico, informaron los
organizadores.
Los visitantes podrán ver con detalle las figuras de
piedra que rodean la bóveda de acceso a la catedral y comprobar así la
erosión y la desaparición de los policromados originales que los
expertos tratan ahora de identificar con el objetivo de restaurar.
La
organización de las visitas correrá a cargo de la fundación Barrié, que
financia el programa de estudios con el objetivo de restaura esa obra
del Maestro Mateo, el arquitecto y escultor que llevó a cabo los
trabajos originales en el siglo XII.
Los peregrinos, turistas,
visitantes o ciudadanos de Compostela que reserven esa visita gratuita
limitada podrán internarse en la cripta, ascender por unas escaleras a
la nave y luego acceder por un andamio hasta el Pórtico de la Gloria.
Cuatro
visitas guiadas, con un máximo de diez visitantes al día, podrán ver y
casi tocar el Pórtico de la Gloria tras acceder por una estructura
metálica a seis metros de altura, donde actualmente expertos analizan
las oscilaciones de temperatura y humedad, así como otras mediciones,
para determinar las causas de la erosión que ha provocado la casi
completa desaparición de las pinturas que recubren las figuras de
apóstoles y reliquias.
El deán de la catedral, José María Díaz,
alabó la contribución financiera de la fundación Barrié, que ha
aportado tres millones de euros a ese programa que incluye, además de
las visitas guiadas, los estudios de conservación preventiva y
restauración del Pórtico de la Gloria y de la capilla mayor, además de
la ordenación del archivo catedralicio.
La fundación Barrié ha
aportado "una generosidad que en estos momento no podíamos ni soñar",
dijo Díaz, y subrayó que el proyecto "abarca la catedral de Santiago
desde la cabecera hasta los pies".
Indicó que probablemente el
proyecto se prolongará varios meses "porque en las restauraciones nunca
son previsibles a ciencia fija los calendarios". El deán insinuó así
que en 2010, coincidiendo con el año xacobeo, la catedral podría estar
envuelta en trabajos de restauración, pero restó importancia a ello por
considerar que es necesario restaurar la erosión de siglos para
devolver la imagen a ese monumento.
"En el último año santo, toda la
fachada de San Pedro estuvo cubierta de andamios y no pasó nada",
comentó Díaz, y añadió que "los millones que llegaron, tuvieron la
evidencia de que se hacía una restauración transcendental que no podía
estar presidida por la prisa".
En ese sentido, expresó su deseo de
que se pueda también en esta ocasión restaurar los frescos de la
capilla mayor, porque destacó que "en los últimos años, precisamente
por las sales emanadas de la capa de hormigón que hay bajo las
cubiertas de piedra, todas esas filtraciones han provocado un destrozo
y un oscurecimiento completo que verdaderamente asusta a los que vengan
a contemplar eso".
Por ello, opinó que "incluso si tuviera que estar
cubierto con andamios y un buen telón" eso no menoscabaría la
celebración del año xacobeo, ya que subrayó que en 2011 se celebrará un
centenario más de la consagración de la catedral por Alfonso IX.
Por
ello, dijo que su "sueño" es que en 2011 el papa Benedicto XVI se
desplace a Santiago de Compostela para inaugurar la restauración de la
catedral. Si el sumo pontífice "hiciese un desplazamiento a
Santiago, sería una meta maravillosa para ese año centenario tener
puesta a punto tanto el Pórtico de la Gloria como la capilla mayor, de
modo que oficialmente podrían ser objeto de hasta una inaguración
papal, pero vamos esto es soñar", concluyó.