Hacienda ampliará el límite del aplazamiento de pago de las
deudas tributarias que se concede de forma automática desde los 6.000
euros actuales hasta los 18.000 euros con el fin de mejorar la liquidez
tanto de las empresas como de los ciudadanos frente a la actual crisis
económica.
Así lo confirmó el secretario de Estado de Hacienda,
Carlos Ocaña, durante una entrevista a Punto Radio tras asegurar que la
Agencia Tributaria será más "flexible" con la demora del pago de
impuestos de aquellas empresas que tienen dificultades. Ocaña
aseguró que en los próximos días entrará en vigor esta nueva medida que
eleva hasta 18.000 euros la cantidad mínima para solicitar el
aplazamiento automático de las deudas tributarias, y que se refiere a
la demora en el pago relativo a todos los tipos de impuestos.
Fuentes
de la Agencia Tributaria confirmaron a EFE que con la nueva medida se
cubrirá más del 90 por ciento del total de las peticiones de
aplazamiento solicitadas a Hacienda, ya que nueve de cada diez
solicitudes de aplazamiento están por debajo de los 18.000 euros.
Así,
en 2008 el importe total de aplazamientos de pago de deudas tributarias
ascendió a 9.500 millones de euros, el 54,17 por ciento más que un año
antes, y el número de solicitudes registradas fueron superiores a las
655.000, el 30 por ciento más que en 2007.
La fuentes apuntaron que desde principios de este año el número de peticiones de aplazamiento "sigue creciendo con fuerza". La
decisión de elevar la cuantía para la demora del pago de deudas a
Hacienda con concesión inmediata y sin necesidad de presentar garantías
se produce tras la aprobación el pasado 17 de marzo en el Congreso de
una proposición no de ley del CiU para facilitar el pago del IVA y del
IRPF a pymes y autónomos.
En dicha proposición, que fue apoyada por
unanimidad por todos los grupos políticos parlamentarios, figuraba una
enmienda del PSOE en la que se pedía la revisión de la regulación del
aplazamiento del pago de impuestos cuando la deuda fuera inferior a
18.000 euros, frente a los 30.000 euros que pedía CiU.
Asimismo, el
secretario de Estado de Hacienda consideró, durante la entrevista
radiofónica, que para dar la máxima flexibilidad a las empresas y
autónomos tampoco es "mala idea" que el impuesto del IVA pueda ser
abonado cuando la empresa lo cobre y no cuando se emite la factura,
aunque reconoció que "llevarlo a la práctica tiene dificultades", ya
que se trata de un impuesto de carácter europeo. "No digo que no
estemos dispuestos a estudiar esta propuesta, pero tendría sentido
hacerla en la medida en que se hiciera en toda Europa", apostilló.
Sobre
la simplificación de los impuestos o un tipo único de Impuesto sobre
Sociedades o del Impuesto de la Renta a las Personas Físicas, Ocaña
dijo que la progresividad en el IRPF tiene "buenas razones para estar
ahí", porque ayuda a financiar la Educación o la Sanidad y negó que sea
"buena idea" simplificarlo.
Preguntado por la decisión la Unión
Europea de luchar contra el fraude proveniente de los paraísos
fiscales, Ocaña valoró el "compromiso" tanto de la UE como del G20 20
por "forzar" a que todos los territorios faciliten la información
fiscal de los ciudadanos extranjeros.